PARTICIPAMOS EN BIENVENIDOS A PAYÉS 2026

PARTICIPAMOS EN BIENVENIDOS A PAYÉS 2026

Con motivo de Bienvenidos a Pagès – La Fiesta 2026 , abrimos las puertas de la Bodega Cooperativa de Cornudella de Montsant para que puedas descubrir, de una forma rápida, amena y apta para toda la familia, uno de los edificios más emblemáticos del patrimonio vitivinícola de Cataluña.

Durante esta visita exprés recorreremos algunos de los espacios más representativos de nuestra Catedral del Vino , una joya modernista construida por el arquitecto Cèsar Martinell, discípulo de Antoni Gaudí, que desde hace más de cien años forma parte de la historia y del paisaje de Cornudella de Montsant.

Te explicaremos cómo nació nuestra cooperativa, qué hace tan singular este edificio y qué papel han tenido la viña, el vino y el campesinado en la vida de cientos de familias del pueblo a lo largo de varias generaciones.

30 minutos para descubrir más de 100 años de historia

En sólo treinta minutos entraremos en los impresionantes espacios interiores de la bodega, descubriremos los antiguos lagares y conoceremos las instalaciones donde durante décadas hemos elaborado nuestros vinos.

De una forma muy visual y comprensible, te explicaremos cómo llega la uva a la bodega, cuáles son las principales fases de la elaboración del vino y cómo hoy hacemos convivir tradición e innovación en una cooperativa con más de un siglo de historia.

Una experiencia para toda la familia

Hemos pensado esta actividad para que tanto adultos como niños puedan disfrutar de la experiencia.

Al final de la visita, los adultos podrán degustar uno de nuestros vinos 🍷, mientras que los más pequeños podrán brindar con un mosto elaborado con uva de la cosecha 2026. Una forma divertida de acercarlos a la cultura del viñedo ya los sabores de nuestro territorio.

Ésta es una propuesta exclusiva de Bienvenidos a Pagès – La Festa , ideal para descubrir el patrimonio, la cultura del vino y la historia de nuestra cooperativa en una visita breve que te permitirá continuar la jornada conociendo a otros productores y elaboradores del territorio.

Y si después te quedas con ganas de más, te esperamos otro día para descubrir con mayor calma nuestra Catedral del Vino y disfrutar de alguna de las experiencias enoturísticas que ofrecemos durante todo el año.

Al finalizar, también podrás visitar nuestra Agrotienda , donde encontrarás nuestros vinos, aceite de oliva virgen extra y otros productos de la cooperativa para llevarte un poco de Cornudella de Montsant a casa.

Horarios de la actividad

Visitas en horarios disponibles aquí.
¡ATENCIÓN! Las plazas son limitadas y es imprescindible realizar reserva previa a través de nuestra web.
Duración: aproximadamente 40 minutos.

Precio:
Adultos (+15 años): 2,50 €
Niños: gratuito , con degustación de mosto de la cosecha 2026 incluida.

Cata de Nuevos Vinos · Cosecha 2025

Cata de Nuevos Vinos · Cosecha 2025

El sábado 29 de agosto, a las 12 h , la terracita de la Bodega Cooperativa de Cornudella de Montsant se convertirá en el espacio perfecto para descubrir, copa en mano, tres de los vinos que nacen de la nueva cosecha 2025. 🍷

Os invitamos a la Cata de Nuevos Vinos – Cosecha 2025 , una experiencia pensada para todas aquellas personas que quieren conocer mejor los vinos de la DO Montsant , descubrir nuevas elaboraciones y acercarse al trabajo que hay detrás de cada botella.

Durante la cata podrá descubrir tres vinos muy diferentes, pero con un elemento en común: los tres son una expresión del territorio de Cornudella de Montsant y del trabajo de los campesinos que forman parte de nuestra Cooperativa.

8c+ Blanco: 100% garnacha roja

Empezaremos con el 8c+ Blanc, uno de los vinos más singulares de la Bodega. Elaborado con garnacha roja, una variedad minoritaria y especialmente vinculada al término de Cornudella de Montsant, este vino nos permite descubrir una de las expresiones más interesantes de esta variedad.

Una garnacha que cuidamos con especial atención y que nos permite elaborar un vino blanco fresco, elegante y personalizado. Una buena oportunidad para conocer una variedad poco habitual y descubrir todo el potencial de vinos blancos del Montsant norte.

Castillo de Siurana Blanco: 100% macabeo

El segundo protagonista será el nuevo Castillo de Siurana Blanc, la gran novedad de la cosecha 2025.

Un vino blanco 100% Macabeo, elaborado con la uva procedente de los viñedos de los socios de la Cooperativa. Viñedos situados en diferentes terrenos y altitudes del término de Cornudella que aportan al vino una gran diversidad de aromas y matices.

El Castillo de Siurana Blanc nace con la voluntad de reivindicar el Macabeo, una variedad histórica de nuestros viñedos, y ofrecer una nueva mirada a los vinos blancos elaborados en el Celler.

Una parte del vino ha repuesto en barrica de roble francés, aportando complejidad y una textura más redonda y sedosa.

Las 3 garnachas: tres variedades, un solo territorio

Y completaremos la cata con una de las incorporaciones más especiales en el catálogo de la Bodega: Las 3 garnachas .

Un vino que parte de una idea tan sencilla como singular: reunir en una misma elaboración las tres garnachas que cultivan los socios de la Cooperativa: garnacha blanca, garnacha roja y garnacha tinta.

Tres variedades, tres expresiones distintas de la uva y una misma tierra. El resultado es una vinificación que nos permite jugar con la diversidad de las garnachas y mostrar, en una sola copa, la riqueza varietal de nuestros viñedos.

A las puertas de la vendimia 2026, una cita para descubrir vinos de la pasada cosecha.

Esta Cata de Nuevos Vinos – Cosecha 2025 es mucho más que una cata de vinos. Es una invitación a descubrir qué ocurre entre el viñedo y la copa, a conocer nuevas elaboraciones ya compartir un rato tranquilo en la terracita de nuestra bodega.

Tres vinos, tres formas de entender el territorio y una nueva cosecha que empieza a contar su historia.

🍷 Sábado 29 de agosto · 12 h
📍 Bodega Cooperativa de Cornudella de Montsant

De la trashumancia a la vida en los pastos

De la trashumancia a la vida en los pastos

Llegar a Fontanals de Cerdanya puso punto y final al largo camino de subida, pero no significó que se acabara el trabajo. Al contrario. Después de semanas caminando con el rebaño, tocaba adaptarse a una nueva realidad: la de la vida en los pastos de verano, con menos kilómetros en las piernas pero con el mismo compromiso de todos los días.

Aquí el ritmo es otro. Ya no hay etapas, ni caminos por preparar, ni la necesidad de recoger el campamento cada mañana. Ahora tenemos el río a la vuelta de la esquina, mucho espacio para el rebaño y una naturaleza generosa que nos da muchos recursos. Es, en cierto modo, una vida más sedentaria, pero con el espíritu de la trashumancia todavía presente. Las cabras siguen saliendo a pastar cada día y nosotros seguimos pendientes de ellas, del territorio y de todo lo que ocurre a nuestro alrededor.

Con el rebaño ya instalado y las cabras en plena producción, hemos empezado a ordeñarlas a mano. Cada día estamos consiguiendo alrededor de 64 litros de leche, una cantidad que nos permite empezar una nueva aventura: elaborar queso directamente en los pastos.

Después de tantos días hablando con pastores, ganaderos y productores, compartiendo quesos y descubriendo formas diferentes de trabajar el territorio, ahora nos toca ponernos nosotros manos a la obra. La leche de nuestro propio rebaño se transforma aquí mismo, en el lugar donde las cabras pastan. Es una forma muy directa de entender qué significa trabajar con el territorio y aprovechar los recursos que nos ofrece.

Y esto es precisamente lo que nos gusta de la trashumancia. El viaje no termina cuando dejamos de caminar. Lo que hemos aprendido por el camino sigue con nosotros. Las conversaciones con otros pastores, las experiencias compartidas, los quesos catados, los paisajes atravesados ​​y todas las personas que nos han abierto sus puertas forman parte de esta nueva etapa.

Ahora tenemos tiempo para hacer las cosas de otra forma. Para observar el rebaño con calma, para ordeñar, para experimentar con los quesos y descubrir qué podemos llegar a hacer con una leche que viene directamente de las cabras que nos han acompañado durante todo el camino.

También tenemos ganas de compartirlo. Cuando llegue el momento de preparar una nueva partida de quesos, queremos enseñarle cómo ha ido todo el proceso y hacerle llegar un poco de esta vida a los pastos. Porque si algo hemos aprendido durante esta trashumancia es que los alimentos cuentan historias. Y este queso contará la historia de un rebaño que ha caminado desde el Priorat hasta la Cerdanya, de pastores que mantienen vivo un oficio y de un territorio que sigue ofreciendo recursos cuando sabemos escucharle y trabajarlo con respeto.

La trashumancia, pues, sigue. Ahora sin kilómetros, pero con mucho trabajo por hacer. Y mientras las cabras pastan junto al río, nosotros ordeñamos, elaboramos quesos y preparamos esta nueva etapa de Vinos de Pasto disfrutando de una copa de vino Castell de Siurana .

Castillo de Siurana Blanc: el nuevo vino que reivindica el Macabeo de Cornudella de Montsant

Castillo de Siurana Blanc: el nuevo vino que reivindica el Macabeo de Cornudella de Montsant

Hay vinos que nacen con la voluntad de contar un territorio. El nuevo Castillo de Siurana Blanc es uno de esos vinos. Una apuesta decidida de la Bodega Cooperativa de Cornudella de Montsant por recuperar y poner en valor una variedad histórica de nuestro pueblo: el Macabeo .

Esta primera edición representa un nuevo paso en la evolución de los vinos blancos de la Bodega. Un vino elaborado exclusivamente con Macabeo 100% , pensado para mostrar todo el potencial de una variedad que durante décadas ha sido protagonista de muchos de los viñedos de Cornudella y que hoy sigue ofreciendo vinos elegantes, gastronómicos y profundamente ligados al paisaje de la DO Montsant .

El Macabeo, la gran variedad blanca de Cornudella

Cuando se habla de los vinos de la DO Montsant, a menudo las protagonistas son las garnachas y las cariñenas. Pero en Cornudella de Montsant existe otra variedad que forma parte de nuestra historia vitivinícola: el Macabeo .

Presente desde hace generaciones en las fincas de los socios de la Cooperativa, el Macabeo ha demostrado una extraordinaria capacidad de adaptación a los distintos suelos, orientaciones y altitudes de nuestro municipio.

Esta diversidad es, precisamente, una de las grandes riquezas del Castillo de Siurana Blanc .

El vino se elabora con el Macabeo procedente de todos los viñedos de los socios de la Cooperativa. Cada parcela aporta matices distintos, fruto de su situación, del tipo de suelo y de la altitud. El resultado es un vino con gran complejidad aromática, capaz de expresar toda la riqueza del territorio de Cornudella de Montsant.

Un vino blanco gastronómico con personalidad

El Castillo de Siurana Blanc nace con la voluntad de convertirse en un referente entre los vinos blancos de la DO Montsant .

Es un vino con cuerpo, frescura y una marcada expresión aromática, pensado tanto para disfrutarlo solo como para acompañar a una amplia variedad de platos.

Su elaboración combina la tradición con una vinificación esmerada que busca preservar al máximo el carácter del Macabeo.

Tras un desfangado estático de 48 horas, el mosto fermenta durante quince días a baja temperatura para conservar toda la intensidad de los aromas primarios. Una vez finalizada la fermentación, el vino reposa durante seis meses con sus lías finas, un trabajo que le aporta volumen, textura y complejidad.

Para completar esta elaboración, un 25% del vino pasa durante dos meses por barricas de roble francés. Esta crianza sutil no busca enmascarar la fruta, sino potenciarla, aportando notas elegantes de toffee, una ligera sensación caramelizada y una boca más redonda, sedosa y equilibrada.

El resultado es un vino blanco gastronómico, con personalidad propia y gran capacidad de evolución.

 

La cosecha 2025: el retorno al equilibrio

La cosecha 2025 marcó un punto de inflexión después de tres años de sequía extrema.

Sin llegar todavía a los rendimientos habituales de los viñedos, las precipitaciones permitieron recuperar parte del potencial productivo y, sobre todo, lograr un mejor equilibrio entre grado alcohólico, acidez y maduración de la uva.

Estas condiciones dieron lugar a un Macabeo especialmente expresivo, con una excelente intensidad aromática y una frescura que definen el carácter del Castillo de Siurana Blanc .

Un tándem que explica el territorio

El Castillo de Siurana Blanc nace para completar una gama que habla de nuestro territorio. Junto al reconocido Castillo de Siurana negro , este nuevo monovarietal de Macabeo ofrece la visión blanca de Cornudella de Montsant. Dos vinos con personalidades distintas pero con un mismo alma: la expresión más auténtica de los viñedos de nuestros socios y del paisaje que nos rodea. Juntos forman un tándem que representa la tradición, la calidad y la identidad de la Bodega Cooperativa de Cornudella de Montsant.

Cada copa del Castillo de Siurana Blanc cuenta una parte de Cornudella de Montsant. Explica los viñedos situados entre diferentes altitudes, los suelos que cambian de una finca a otra, el trabajo de los socios de la Cooperativa y el conocimiento acumulado durante más de un siglo elaborando vinos. Es un vino que reivindica el valor del Macabeo como una de las grandes variedades blancas de nuestro territorio y que demuestra que los vinos blancos de la DO Montsant pueden ofrecer elegancia, frescura, profundidad y una marcada identidad.

Nota de cata

En la vista presenta un intenso color amarillo con reflejos dorados y una buena densidad en la copa.

En nariz destaca por una gran intensidad aromática. Las frutas tropicales maduras conviven con aromas de fruta blanca y fruta de hueso, mientras que la crianza parcial en roble francés aporta delicadas notas de toffee y una sutil sensación caramelizada que aumenta su complejidad.

En boca es amplio, sedoso y con muy buena estructura. Su entrada está llena, pero mantiene una frescura viva gracias a una acidez bien integrada. El final es largo y persistente, con un ligero amargor característico del Macabeo que aporta tensión, invita a salivar y hace que cada sorbo despierte las ganas del siguiente.

El último tramo hacia los pastos de verano.

El último tramo hacia los pastos de verano.

Si algo nos ha enseñado esta trashumancia es que cada etapa tiene su propia personalidad. Los primeros días fueron de viñedos, de calor y de grandes llanuras. Pero a medida que hemos ido avanzando, el paisaje ha ido cambiando completamente. Las montañas se fueron acercando, los bosques nos regalaban sombra y el aire se respiraba de otra forma. Lo notábamos en el cuerpo, pero sobre todo en el alma.

Después de llegar a Castellgalí decidimos realizar un par de días de descanso. También forma parte de la trashumancia saber cuándo toca andar y cuándo toca detenerse. Nos quedamos en casa de Joan, uno de esos auténticos pastores que aún mantienen vivo un oficio que cada vez cuesta más encontrar. Fueron dos días para recuperar fuerzas, pero sobre todo para compartir.

Tuvimos la suerte de probar una cabra de su propio rebaño, cocinada como antes, y de sentarnos en torno a una mesa con pastores de la zona. Compartimos conversaciones largas, experiencias y formas diferentes de entender el territorio, pero con una misma manera de amarlo. También descubrimos quesos extraordinarios elaborados por los productores locales. Cuando se juntan buena gente, buena comida, buen vino y tiempo para hablar, ocurren cosas que no se olvidan fácilmente.

Pero la calma acabó en breve. Retomamos el camino en dirección a Santpedor y el calor volvió a ponernos a prueba. Aquellos campos abiertos, con sembrados hasta donde llegaba la vista y sin apenas árbol, convirtieron cada kilómetro en un pequeño reto. Cuando encontrábamos una sombra para descansar y almorzar parecía un auténtico regalo.

Al día siguiente continuamos hasta Aviñón, pasando junto a las minas de potasa de Sallent. Fue una etapa larga, dura y marcada, una vez más, por unas temperaturas que no daban tregua. Pero, en ocasiones, el camino también sabía recompensar el esfuerzo.

A partir de Aviñón todo empezó a cambiar. Los antiguos caminos ganaderos se hacían más evidentes, estaban mejor conservados y aparecían mejor señalizados. También empezamos a encontrar los primeros bosques, que nos ofrecían una generosa sombra y un ambiente mucho más fresco. A medida que ganábamos altura y nos acercábamos al Prepirineo, el cambio se hacía especialmente evidente cuando llegaba la noche. Las noches volvían a ser placenteras y el descanso era mucho más reparador.

Una de las paradas que siempre esperábamos era Sant Martí de Albars, en el Lluçanès. Es un territorio precioso, todavía bastante desconocido por mucha gente, pero con una larga tradición ganadera. Allí siempre nos hacían sentir como en casa. En los pequeños pueblos, la trashumancia todavía forma parte del paisaje cotidiano. La gente está acostumbrada a ver pasar rebaños y pastores, y esa acogida sincera fue una de las cosas que más valoramos del viaje.

También pasamos por Santa Eulalia de Puig-oriol, donde se encuentra el Centro de Interpretación de la Trashumancia. Aunque sólo hicimos una breve parada, fue un lugar que nos recordó la importancia de preservar este patrimonio vivo y la necesidad de seguir explicándolo a las nuevas generaciones.

Después entramos en el Ripollès. Les Llosses nos dio la bienvenida con algunos de los caminos más bonitos que habíamos recorrido hasta ese momento. Aquí la montaña ya mandaba. Los bosques eran más espesos, las subidas más exigentes y cada curva nos descubría un paisaje nuevo.

En Santa Maria de Matamala vivimos uno de los momentos más especiales del proyecto. Allí organizamos un encuentro abierto con pastores, ganaderos, propietarios forestales, buscadores de setas y vecinos del territorio. Más que una charla, fue una conversación entre personas que compartían una misma preocupación: cómo mantener vivo este paisaje para que las generaciones futuras también pudieran disfrutarlo. Alrededor de la mesa compartimos también nuestros vinos, Codolar y Castell de Siurana , porque siempre hemos creído que no había mejor manera de explicar un territorio que probando lo que nace. Cada copa sirvió para abrir nuevas conversaciones sobre la trashumancia, la ganadería extensiva y el futuro del mundo rural. El vino, los quesos y la conversación volvieron a demostrar que la trashumancia era mucho más que andar: era una manera de conectar a personas, paisajes y tradiciones.

La llegada a Gombrèn también marcó uno de los momentos más esperados de esa subida hacia el Pirineo. Celebramos la segunda gran cata de Vins de Pastura , un encuentro que reunió a vecinos, visitantes y amantes del vino y del territorio alrededor de una misma mesa. En esta ocasión participó Jordi Rovira, enólogo de la Bodega Cooperativa de Cornudella de Montsant, que junto a Dani condujo un maridaje de quesos y vinos pensado para explicar, copa a copa, el paisaje que nos había acompañado durante el camino. Los asistentes pudieron descubrir el Castillo de Siurana , el Codolar , el Vermut de la Cooperativa y la Mistela , que se convirtió en una de las grandes revelaciones de la jornada y sorprendió a muchos de los participantes. Pero Gombrèn fue mucho más que una cata: también fue una parada para descansar, recuperar fuerzas, compartir grandes ratos y tomar el empuje necesario para afrontar el último tramo del recorrido.

Y sin apenas darnos cuenta, después de una jornada a buen ritmo, hoy domingo 19 de julio hemos llegado a Fontanals de Cerdanya, incluso un día antes de lo previsto. La alegría de alcanzar el destino se mezcla con la satisfacción de que sólo deja un camino dado paso a paso. Una vez llegados, hemos preparado el campamento, ya partir de mañana empezaremos a organizar la estancia para los meses de verano y aprovecharemos para recuperar fuerzas. Pero lo de descansar siempre fue relativo. Las cabras no entendían de vacaciones ni de días libres: cada día deben salir a pastar, haciendo el trabajo silencioso que, desde hace siglos, ayuda a cuidar el paisaje. La trashumancia ha llegado a su destino, pero el pasto sigue. Y con ella, también continúa el compromiso de mantener vivo un territorio que da origen a nuestros vinos y que es la esencia misma del proyecto Vins de Pastura .